La ceremonia fue encabezada por la Prefecto Julieta Magali Roig y contó con la participación de parte del personal de la fuerza, veteranos de guerra, familiares e invitados especiales.
Tras hacer un repaso del destacado rol que cumplió el personal que fue desplegado en las islas, la prefecto Julieta Roig estuvo a cargo de las palabras alusivas.
Una vez culminado el mismo la funcionaria habló en el aire de FM Génesis y San Pedro Informa, donde recordó con mucha emoción lo acontecido con la intervención de Prefectura durante la guerra, y se conmovió al recordar aquella fecha con un sentido episodio personal.
Al culminar el acto la Prefecto Roig se paró delante del personal y saludó mirando al cielo. La propia funcionaria contó muy emocionada que estos actos le traen muchos recuerdos porque un 2 de abril pero de 2010, estando trabajando y cuando hacía pocas horas le habían comunicado que iba a nacer su primer hija, se produjo el fallecimiento de su esposo, situación que la marcó para toda la vida y lo trae muchos recuerdos junto a su familia sampedrina.
“Es un día muy especial porque recordamos a quienes serían el cabo segundo Julio Omar Benítez y quien era marinero en su momento, Jorge Eduardo López, ya ascendido post-mortem obviamente, y la gesta de Malvinas en lo que fue el rompimiento del bloqueo británico con nuestras embarcaciones tipo guardacostas alemán, el GC 82 Islas Malvinas y el GC 83 Río Iguazú. Embarcaciones de 27 metros de eslora, navegando todo el mar abierto del Atlántico Sur”, remarcó.
“Como sabemos, el mar argentino en la parte de las costas del sur es viento y oleaje importante y para quienes hemos navegado en esa zona sabemos lo que cuesta y lo dificultoso que es. A mí me toca en lo más profundo del alma imaginarme todo lo que fue su entrega y su lucha”, remarcó emocionada.
“Eran embarcaciones que estaban construidas en principio para patrullaje, o sea, embarcaciones de seguridad que fueron adquiridas y utilizadas para los propósitos que se necesitaban en ese momento, donde se las equipó y se les colocó armamento”.
“Imagínense que estos guardacostas tienen 27 metros de eslora, de embarcaciones que estaban pensadas solamente para patrullaje, para seguridad”, señaló la Prefecta Roig.
“Se las equipó con armamento como para que se pudieran defender y se las pensó para que hicieran apoyo logístico y buques de rescate de los pilotos que se eyectaron de los aviones nuestros e hicieron todo lo que era misión de practicaje para los buques nacionales que navegaban las zonas minadas del acceso a Puerto Argentino, o sea, imagínense que estos barcos estaban ahí para brindarle seguridad a otros barcos que también tenían que llegar a la zona y cumplieron su misión”.
“Un 22 de mayo, en el seno de Choyzul, dos aviones Sea Harrier atacan al Charlie 83 que estaba en desventaja total. Ahi el cabo segundo Julio Omar Benítez, agarra una ametralladora, una ametralladora normal, que no estaba pensada para la guerra, estaba pensada para la defensa, y lo apunta después de haber visto a su compañero que había estado intentando hacer exactamente lo mismo y gracias a él, de hecho, pueden mover el guardacosta y apunta el Sea Harrier y lo logra derribar”, recordó. “Benitez era maquinista, ni siquiera era personal de cubierta”, destacó orgullosa.